15-10-2007 22:57:18 - Poesía - Leido 71 veces

Es el deseo el que engendra
el hambre insatisfecha, es el pánico
a no saciar jamás el ansia
lo que provoca el ansia jamás saciada.
¡Cuánto sudor helado
gastado arañando la quimera
vana, egoísta y odiosa
de la pasión infecta de gula,
siempre con hambre,
siempre más, más!
Por qué no se acepta,
por qué no se entiende,
por qué no se conforma,
si la pasión es la antípoda del amor...
Listening to: The Phantom Agony (Epica)