23-10-2007 00:02:23 - Palabras robadas - Leido 79 veces

>>El racismo es un fenómeno cada vez más extendido en nuestra sociedad, y eso tiene una sola causa: la desinformación. Muchas personas toman esta posición a favor -dicen- de la cultura, pero el mestizaje es un elemento constitutivo de todas las culturas y permite que éstas no se queden estancadas. Pero cuando hablamos de la amenaza a nuestra identidad, siempre nos referimos a la población magrebí, que identificamos erróneamente con el integrismo. Y nadie se para a pensar en la gran influencia que ha tenido sobre nosotros la cultura anglosajona, y de qué forma ha transformado nuestra alimentación, nuestra manera de vestir, etc. Tampoco debemos tratar la inmigración como una invasión, en parte porque responde a una demanda de mano de obra barata y compensa la bajísima tasa de natalidad europea, y en parte porque representa menos del 1% de la población estatal. No son ellos los responsables del paro. Por otra parte, tampoco es justo que las críticas se dirijan sospechosamente a los inmigrantes del sur, mientras no se critica a los ejecutivos europeos o norteamericanos que ocupan nuestros puestos de trabajo de más categoría. En último lugar, debemos recordar que el inmigrante no lo es por placer, si no por necesidad. Quizá haría falta recordar cuántos catalanes se fueron a hacer las Américas a principios de siglo o cuántos se exiliaron después de la guerra civil. Emigrar es un derecho, y siempre va acompañado de un problema de fondo, ya sea la desigualdad de riqueza en el mundo, las guerras... Se trata de unos hechos a los que la Europa de hoy vuelve la espalda, con lo que sólo nos beneficiamos los que no quedamos excluidos.>>
Gemma Ferrando Palau, en El Periódico, 21/03/99 (extraído de mi libro de texto de valenciano, traducción del catalán por mí)
¿Y todo esto por qué? Por la brutal agresión, por parte de un veinteañero barcelonés, a una niña (menor de edad) ecuatoriana en el metro. Porque sí, y sin dejar siquiera de hablar por el móvil, porque era un ser inferior y no tenía por qué perder el tiempo mirándole la cara. Porque ella es descendiente de una de las indias que sus antepasados violaron. Nada más.
Desde aquí, y al carajo la tolerancia y el zen, voy a decirle una cosa a ese bípedo: Eres mierda. Y siempre serás mierda, hagas lo que hagas, creas lo que creas. No te mereces morir. Te mereces pasar el resto de tu vida sintiendo cada día el terror y la humillación que ella sintió cuando creíste que estabas por encima de sus derechos. Y para los que estaban en el mismo vagón y no hicieron nada: No sois mejores que él. Así nos va. Me avergüenzo de pertenecer a la misma especie que vosotros.
Yo, personalmente, prefiero una nariz rota antes que una dignidad rota. Ahora nos queda decidir.