
Siente mi corazón, extranjero,
que late como si acabara de nacer.
Ay, tenso tambor de Sur y Norte,
de Oriente y Occidente,
¿me dirás tú quién soy?
Pues si duermes confiadamente a mi lado
y mis sueños afectan a tus sueños,
entonces, ¿ahí estoy yo?
Mientras barajo el mar de caminos
las ollas hierven a lo largo y ancho del mundo
y tintinean las risas juveniles.
Andersen hablaba de calderos con campanillas.
Anoche fui la princesa de un harén
y mañana seré peregrina, pero hoy
¿qué hago con este corazón
asustado y anhelante?
Hoy me voy desnudando de miedo
y descubriendo cuánto hay de verdad y mentira.
Entre los bosques de palabras
se alzan las atalayas del tránsito,
la luna como una guadaña...
Siente mi corazón, extranjero,
¿cuánta vida se me escapa cuando parpadean mis venas?
Probablemente más de lo que jamás veré
yace aquí.
Listening to: Kecharitomene (Loreena McKennitt)