Lo he hecho.
Esta semana no hablo.
Emito ruidos. Muevo los labios. Gesticulo. Escribo.
Pero no hablo.
Aunque tenga que ponerme un lápiz entre los dientes para que mi lengua, entrenada por tantos años, no salte antes de que me dé tiempo de pensar.
O una gasa manchada con betadine en la garganta para que terceros no hagan preguntas.
Esta semana no hablo.
Porque llevo tanto tiempo hablando que no consigo acordarme del sonido del silencio.
Porque necesito paz, y no puedo buscarla en nada ajeno a mí.
Porque hablo tanto que no puedo oír mis pensamientos, ni siquiera lo que mi cuerpo dice.
Y necesito pensar con claridad. Sentir con claridad.
Sentir lo que existe más allá de las palabras y de los nombres. Que Existe sin más, que no me lo estoy inventando.
Observar las cosas y a las personas sin emitir juicios sobre ellas. Simplemente observar y maravillarme de lo magníficas y perfectas que son.
Escuchar a los otros, pues es un arte en el que no poseo habilidad casi.
Por eso no hablo.
Y así será durante siete días.
Así que sólo escribid.
Música: The mask and mirror (Loreena McKennitt) - Full album
P.S.: Ah, y esto también lo he hecho. Y no podía estar más contenta.