Anoche soñé que golpeaba a alguien con un libro.
Yo estaba en una biblioteca, con un tomo grueso en las manos. Tenía tapas muy duras, de cuero tal vez, y remaches de metal. Estaba escondiéndome de alguien que quería hacerme daño, y que estaba a punto de darme alcance por detrás. Tenía sólo un segundo para decidir si defenderme con la parte plana o con una de las esquinas. Pero la decisión fue rápida.
Le golpeé con todas mis fuerzas utilizando el canto del libro, en la cara. Un golpe contundente y perforante a la vez; vi saltar la sangre y al punto seguí golpeando. Alguien me dijo una vez que cuando alguien más fuerte que tú pretende atacarte y tú te defiendes, no puedes golpear una vez y correr como si nada. Incluso cuando el adversario no parezca gran cosa, hay que insistir, golpear y golpear y golpear hasta que no se pueda mover. Eso hice yo. Y luego corrí.
Y mientras corría, abrazando el libro, pensé que ojalá fuera una metáfora de la realidad. Después me desperté.
Música: Aa Tayar Hoja (Aśoka OST)